{"id":33,"date":"2015-12-22T11:43:33","date_gmt":"2015-12-22T11:43:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cde.org.py\/blogdemyriam\/?p=33"},"modified":"2016-04-04T13:40:04","modified_gmt":"2016-04-04T13:40:04","slug":"archivos-del-terror-del-paraguay-velos-que-desnudan-la-dictadura-stronista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cde.org.py\/blogdemyriam\/2015\/12\/22\/archivos-del-terror-del-paraguay-velos-que-desnudan-la-dictadura-stronista\/","title":{"rendered":"Archivos del Terror del  Paraguay: Velos que desnudan la dictadura stronista"},"content":{"rendered":"<p>Myrian Gonz\u00e1lez Vera*<br \/>\nCentro de Documentaci\u00f3n y Estudios (CDE)<br \/>\nAsunci\u00f3n, noviembre 2011<\/p>\n<p>En febrero de 1989, el Paraguay quedaba libre del que fuera el m\u00e1s antiguo dictador del Cono Sur, despu\u00e9s de casi treinta y cinco largos a\u00f1os. Un golpe militar hab\u00eda derrocado el gobierno militar, autoritario y represivo del General Alfredo Stroessner, responsable de detenciones arbitrarias, apresamientos pol\u00edticos, torturas, asesinatos y desaparici\u00f3n de personas opositoras a su r\u00e9gimen. En 1992, tres a\u00f1os despu\u00e9s, el descubrimiento de unos archivos policiales develaba el prolijo sistema del control que ejerc\u00eda la dictadura sobre la poblaci\u00f3n paraguaya. Lo sorprendente del hallazgo radicaba en que estos archivos no hab\u00edan sido destruidos, despu\u00e9s de la ca\u00edda de la dictadura, pues conten\u00edan documentos escritos de pu\u00f1o y letra de la polic\u00eda stronista que detallaban con precisi\u00f3n cada acto de represi\u00f3n. Es por ello que, apenas descubiertos, fueron r\u00e1pidamente denominados Archivos del Terror . Veinte a\u00f1os despu\u00e9s, contin\u00faan siendo fuente inagotable para exigir justicia, construir memorias y luchar contra el olvido.<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>Cuando se habla de dictaduras militares en el Cono Sur, lo primero que viene a la mente son las desapariciones de personas en la Argentina, la muerte de Salvador Allende en Chile o el golpe militar en Brasil, pero poco o casi nada pod\u00eda decirse del Paraguay, hasta el descubrimiento de los Archivos del Terror, archivos policiales que desnudan la cruel dictadura que se impuso a partir de 1954. Estos archivos, constituidos por una monta\u00f1a de documentos, describen detalladamente una parte importante de la historia de la represi\u00f3n pol\u00edtica en el Paraguay y confirman la existencia del \u201cOperativo C\u00f3ndor\u201d, tantas veces mencionado por v\u00edctimas de los distintos pa\u00edses del Cono Sur, como un siniestro sistema regional de trabajo planificado de las dictaduras argentina, chilena, uruguaya y paraguaya, para el intercambio de informaci\u00f3n y de prisioneros pol\u00edtico, cuya existencia nunca hab\u00eda sido constatada.<\/p>\n<p>Mucho m\u00e1s antigua que cualquiera de las dictaduras militares de Am\u00e9rica Latina, el desconocimiento que se ten\u00eda en el exterior del gobierno del General Alfredo Stroessner obedec\u00eda a que siempre mantuvo las \u201cformas\u201d en el plano legal : se eleg\u00eda al Presidente de la Rep\u00fablica cada cinco a\u00f1os, en unas elecciones que cumpl\u00edan con los requisitos legales b\u00e1sicos ( con participaci\u00f3n de partidos pol\u00edticos de oposici\u00f3n que ganaban algunos esca\u00f1os en el Congreso Nacional) y en las cuales Stroessner triunfaba con mayor\u00eda aplastante, una y otra vez. Mientras los pa\u00edses vecinos, como Argentina, Chile y Uruguay, denunciaban las represiones, torturas y desapariciones, el Paraguay se jactaba de la \u201cpaz, progreso y bienestar\u201d que gozaba la Rep\u00fablica. Debido a este aislamiento, es que el escritor en el exilio Augusto Roa Bastos, afirmaba que su pa\u00eds era como una isla rodeada de tierra. Esta situaci\u00f3n se mantuvo pr\u00e1cticamente hasta fines de la d\u00e9cada de los setenta, cuando ya las denuncias sobre las brutalidades del r\u00e9gimen pudieron traspasar las fronteras paraguayas y se empez\u00f3 a recibir la solidaridad internacional, a ra\u00edz de las denuncias que empezaron a hacer en el pa\u00eds personas valientes que se animaron a enfrentar al r\u00e9gimen .<\/p>\n<p>En este marco se desarrollaba la vida pol\u00edtica y ciudadana de una fragmentada sociedad. Por un lado, con una poblaci\u00f3n que aplaud\u00eda y veneraba la dictadura y al dictador; y por el otro, sectores que sufr\u00edan el ostracismo por no comulgar con la ideolog\u00eda del r\u00e9gimen militar. En medio, se dejaba ver una poblaci\u00f3n silenciada \u2013forzada o voluntariamente\u2013, que no participaba, que no opinaba, aunque era testigo cotidiano de actos tiranos y autoritarios de quienes formaban parte del gobierno: autoridades, parlamentarios, dirigentes partidarios, funcionariado p\u00fablico, pero que al mismo tiempo era tambi\u00e9n conocedora de las detenciones arbitrarias y las persecuciones a l\u00edderes sociales y pol\u00edticos de la oposici\u00f3n. Todo se sab\u00eda en el Paraguay, pero nada pod\u00eda decirse, porque podr\u00eda significa la c\u00e1rcel, la tortura o el asesinato.<\/p>\n<p>Cuando cay\u00f3 la dictadura, el 2 y 3 de febrero de 1989, todo lo que se asoci\u00f3 a Stroessner y su r\u00e9gimen desapareci\u00f3, casi como de un plumazo, instaur\u00e1ndose una especie de pol\u00edtica de olvido, desde el plano institucional: placas recordatorias de instituciones p\u00fablicas, cambio de nombre de escuelas, clubes, barrios y ciudades. Con el derrocado dictador en el exilio , quienes fueron cercanos colaboradores de Stroessner o huyeron o r\u00e1pidamente pasaron a la vereda de enfrente. Los menos fueron encarcelados. Era la conversi\u00f3n del Paraguay sin Stroessner, de la noche a la ma\u00f1ana. Comenzaba la transici\u00f3n hacia la democracia sin memorias, sin pasado. Parec\u00eda que tres d\u00e9cadas y media bien pod\u00edan quedar ocultas bajo velos de complicidad, de traici\u00f3n, de nuevos silencios. Hab\u00eda un pueblo cansado, agobiado, oprimido, que necesitaba fortalecerse en la esperanza de un futuro mejor. En general, se apostaba a la construcci\u00f3n de la democracia, haciendo borr\u00f3n y cuenta nueva. Sin embargo, una parte de la poblaci\u00f3n se negaba al olvido: quienes fueron v\u00edctimas de destierros, exilios, torturas o quienes fueron despojados \u2013por asesinato o desaparici\u00f3n\u2013, de sus familiares, en la larga noche de la dictadura, as\u00ed como organizaciones de Derechos Humanos, continuaron, aunque tibiamente, en algunos casos, su lucha por la memoria y por la justicia.<\/p>\n<p>Un Paraguay sin Stroessner era un sue\u00f1o que se hac\u00eda realidad. \u00bfNo era suficiente castigo su ca\u00edda, su exilio? Parec\u00eda que s\u00ed. Hasta el 22 de diciembre de 1992, cuando se descubren los archivos del terror que permitieron conocer la historia de la represi\u00f3n, a partir de casi dos toneladas de documentos policiales, fotograf\u00edas de actos pol\u00edticos, de mujeres y hombres militantes de movimientos sociales o pol\u00edticos, documentos personales y declaraciones de detenidos, torturados, asesinados y desaparecidos. All\u00ed estaba una verdad contada por la polic\u00eda del r\u00e9gimen, pero tambi\u00e9n hab\u00eda retazos de la verdad de sus v\u00edctimas.<\/p>\n<p>Este art\u00edculo parte de una acotada descripci\u00f3n de la dictadura stronista, como marco para entender el origen y desarrollo de los Archivos del Terror; en la segunda parte se relata el descubrimiento de dichos Archivos, las disputas sobre la propiedad y preservaci\u00f3n de los mismos y la creaci\u00f3n de un centro de documentaci\u00f3n y archivo, bajo la responsabilidad de la Corte Suprema de Justicia. En la \u00faltima parte, se presentan los archivos como fuentes para la memoria y la justicia, partiendo de una trama compleja del valor que representan, las verdades en juego que contienen y los aportes que ofrece para la construcci\u00f3n de memorias colectivas que apunten a un futuro donde el Anive hag\u00fca oiko \u2013el Nunca M\u00e1s\u2013 no formen parte del olvido.<\/p>\n<p>I. Alfredo Stroessner y la instalaci\u00f3n de una dictadura militar<\/p>\n<p>Excepto un corto per\u00edodo de seis meses, que la historia pol\u00edtica paraguaya denomin\u00f3 primavera democr\u00e1tica, el pa\u00eds no registra gobiernos civiles y democr\u00e1ticos hasta 1993 . Siempre fueron caudillos pol\u00edticos y militares los que gobernaron el pa\u00eds. Esta cultura de pol\u00edtica autoritaria, militar y caudillista abon\u00f3 adecuadamente el terreno pol\u00edtico en tiempos de alta inestabilidad, para propiciar el r\u00e9gimen dictatorial que Alfredo Stroessner sostuvo durante m\u00e1s de tres d\u00e9cadas, a partir del golpe militar que produjo en mayo de 1954. Pero primero veamos c\u00f3mo estaba el panorama pol\u00edtico antes de su llegada al poder.<\/p>\n<p>Situaci\u00f3n pol\u00edtica antes del golpe de 1954<\/p>\n<p>En 1947, la Asociaci\u00f3n Nacional Republicana (ANR o Partido Colorado), volvi\u00f3 al poder despu\u00e9s de cuatro d\u00e9cadas, al salir victoriosa en una cruenta guerra civil que dur\u00f3 menos de un a\u00f1o, desatada despu\u00e9s de esa breve primavera democr\u00e1tica de 1946. Con fuerte apoyo del campesinado, fuerzas policiales y militares, se inici\u00f3 un proceso de coloradizaci\u00f3n del pa\u00eds. Los sectores derrotados fueron al exilio, \u201cla deserci\u00f3n de casi el 80% del cuerpo de oficiales al lado de los rebeldes, signific\u00f3 que \u00fanicamente militares colorados permanecer\u00edan en los puestos de mando, y el com\u00fan denominador del nuevo ej\u00e9rcito republicano se compon\u00eda de reclutas colorados [\u2026]\u201d (Lewis, 1986: 79); se proscribieron todos los partidos de oposici\u00f3n, en tanto la sociedad, las fuerzas armadas y la polic\u00eda quedaron bajo el poder \u00fanico del partido. As\u00ed, bajo un control absoluto de las fuerzas p\u00fablicas, el oficialismo colorado impuso un gobierno autoritario, aunque muy pronto se presentaron grietas al interior del partido.<br \/>\nLas disputas por el poder ocasionaron una grave anarqu\u00eda e inestabilidad pol\u00edtica entre 1948 y 1949; las luchas internas entre dos grupos produjeron media docena de presidentes, en menos de dos a\u00f1os. En 1949 asumi\u00f3 la presidencia Federico Ch\u00e1ves. Alfredo Stroessner, entonces coronel, inici\u00f3 su entrada al c\u00edrculo de poder, participando de estas intrigas pol\u00edticas, si bien a\u00fan no contaba con un liderazgo visible. Es probable, sin embargo que la guerra civil, de 1947, haya sido<\/p>\n<p>\u201cun condicionante indirecto del advenimiento del stronismo, al haber sido el punto de partida de un r\u00e9gimen civil de partido \u00fanico, ca\u00f3tico, cuasi an\u00e1rquico, que, entre 1947 y 1954, someti\u00f3 al pa\u00eds a un estado de intolerancia, primitivismo y persecuci\u00f3n pol\u00edtica y mantuvo el estancamiento y desequilibrio de su econom\u00eda agr\u00edcola atrasada y la situaci\u00f3n de miseria y pobreza de las mayor\u00edas trabajadoras del campo y de la ciudad; agravado por el despilfarro de los recursos del Estado, por sus administradores de turno\u201d (Yore, 1992: 62).<\/p>\n<p>El 15 de febrero de 1953, fue reelegido como Presidente de la Rep\u00fablica Federico Ch\u00e1ves, quien apostaba a la pacificaci\u00f3n del pa\u00eds en el marco de una situaci\u00f3n pol\u00edtica que permitiera el fortalecimiento econ\u00f3mico y la instalaci\u00f3n de normas institucionales democr\u00e1ticas (Seiferheld, 1987: 26). Sin embargo, Ch\u00e1ves no pudo cumplir con sus promesas electorales y la crisis pol\u00edtica volvi\u00f3 a ensombrecer su gobierno. Apenas iniciado 1954, aumentaron las tensiones en el gobierno y en el Partido Colorado, sin que se cumplan los objetivos propuestos por Ch\u00e1ves. Fuerzas militares e intereses econ\u00f3micos se opusieron a la idea de democratizaci\u00f3n y conformaron un frente para derrocar al gobierno.<\/p>\n<p>El golpe de Estado de 1954 y la construcci\u00f3n del liderazgo de Stroessner<\/p>\n<p>El 4 de mayo de 1954, Alfredo Stroessner, respaldado por las Fuerzas Armadas y la Junta de Gobierno del Partido Colorado, protagoniz\u00f3 el golpe de Estado contra el Presidente Ch\u00e1ves. Esta sublevaci\u00f3n militar cont\u00f3 con el apoyo de los Estados Unidos que, en el contexto de la guerra fr\u00eda, buscaba aliados en estos lares del sur . Asimismo, parte importante de la poblaci\u00f3n \u2013hastiada de tanta inestabilidad pol\u00edtica\u2013 tambi\u00e9n le brind\u00f3 respaldo al militar, ya que ve\u00eda en \u00e9l al \u201ch\u00e9roe guerrero, titular natural del poder, adem\u00e1s ten\u00eda fama de honesto y se esperaba de \u00e9l que cortara algunos desmanes .<\/p>\n<p>Stroessner mostr\u00f3 una gran habilidad pol\u00edtica al no aceptar el poder de la Rep\u00fablica inmediatamente despu\u00e9s del golpe , y lograr que el Partido Colorado convocara a elecciones presidenciales promoviendo su candidatura \u00fanica. As\u00ed, el 15 de agosto de 1954, se convirti\u00f3 en Presidente de la Rep\u00fablica del Paraguay e inici\u00f3 el plan que lo llevar\u00eda a consolidar el poder y convertirse, en poco tiempo, en el \u201c\u00fanico l\u00edder\u201d, denominaci\u00f3n que fue afianzando con el tiempo.<\/p>\n<p>En la primera etapa de su gobierno, Stroessner se ocup\u00f3 de ubicar las piezas estrat\u00e9gicamente. En el Partido Colorado, unific\u00f3 las fuerzas bajo su liderazgo, apartando a quienes pod\u00edan convertirse en eventuales enemigos que disputen su poder. Con los militares desarroll\u00f3 con habilidad la reorganizaci\u00f3n del ej\u00e9rcito, promoviendo y ascendiendo a militares a quienes pod\u00eda manejar a su antojo y a otros proporcion\u00e1ndoles medios para enriquecerse r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p>Una vez que los opositores fueron apartados, detenidos o enviados al exilio, Stroessner desarroll\u00f3 planificadamente el control social, prohibiendo las actividades pol\u00edticas y reprimiendo actos que se consideraban \u201csubversivos\u201d . La libertad de prensa fue desapareciendo hasta llegar a la autocensura de los medios de comunicaci\u00f3n existentes. M\u00e1s all\u00e1 de las fronteras no era posible visualizar que se estaba sembrando una dictadura que acabar\u00eda con cualquier atisbo de rebeld\u00eda pol\u00edtica. Hacia fines de la d\u00e9cada de los cincuenta fueron aplacadas importantes movilizaciones sociales y crisis pol\u00edticas . Con un autogolpe, que disolvi\u00f3 la C\u00e1mara de Representantes, en 1959, Stroessner apunt\u00f3 a la consolidaci\u00f3n del tri\u00e1ngulo de poder gobierno-fuerzas armadas-partido colorado, anclado en una fuerte ideolog\u00eda nacionalista militar.<\/p>\n<p>A partir de los a\u00f1os sesenta, el partido y las fuerzas armadas ya estaban bajo el control absoluto de Stroessner. Uno de los m\u00e1s tenaces opositores al r\u00e9gimen stronista, el monse\u00f1or Mario Melanio Medina, cura de la Iglesia Cat\u00f3lica , afirmaba que Stroessner \u201ctranquiliz\u00f3 a los militares despu\u00e9s de tantos golpes y revoluciones internas; como militar que era, privilegi\u00f3 a sus camaradas con prebendas, el militar no pod\u00eda ser ni mal mirado, menos criticado, hac\u00edan lo que quer\u00edan&#8230;\u201d . En cuanto a su gobierno, el dictador desarroll\u00f3 una modalidad prebendaria que produc\u00eda cargos p\u00fablicos a diestra y siniestra, a trav\u00e9s del planillerismo, como forma de pagar favores pol\u00edticos y mantener la lealtad de sus subalternos , y donde la afiliaci\u00f3n al partido era requisito indispensable para ejercer cargo p\u00fablico (incluida la docencia ). Pero en su af\u00e1n personalista, Stroessner fue m\u00e1s all\u00e1: hasta los clubes sociales deb\u00edan estar a cargo de partidarios del r\u00e9gimen. Ello era posible, porque todo el pa\u00eds estaba controlado por las oficinas partidarias, llamadas seccionales, que eran \u201ctent\u00e1culos del poder, mandaban m\u00e1s que cualquiera, ni el comisario ni el juez ten\u00edan poder como las seccionales, que est\u00e1n en todos los pueblos. Los caudillos eran seccionaleros que dominaban al pueblo con miedo, y por supuesto, con la famosa propaganda de la paz\u201d .<\/p>\n<p>Pero no fueron s\u00f3lo militares y dirigentes colorados quienes le rend\u00edan culto a Stroessner. A \u00e9l le gustaba ser el caudillo, el \u00fanico l\u00edder, imagen que se fortalec\u00eda en una fuerte propaganda pol\u00edtica : una emisora estatal que emit\u00eda diariamente informaciones de las actividades presidenciales, un peri\u00f3dico distribuido a todo el funcionariado p\u00fablico , am\u00e9n de las demostraciones voluntarias y espont\u00e1neas en cualquier acto p\u00fablico que se realizaba en escuelas, colegios, clubes, etc. En este contexto de control absoluto, la polic\u00eda stronista desarrollaba un elaborado trabajo de espionaje y persecuci\u00f3n a los \u201cenemigos de la patria\u201d. As\u00ed, comisar\u00edas, c\u00e1rceles y cualquier oficina policial ten\u00edan un protocolo de trabajo que implicaba una minuciosa tarea de seguimiento a toda actividad sospechosa de subvertir el orden, que fue celosamente registrada en documentos escritos, muchos de los cuales, hoy, forman parte de los frondosos Archivos del Terror.<\/p>\n<p>II. El descubrimiento de los Archivos del Terror: 22 de diciembre de 1992<\/p>\n<p>A casi tres a\u00f1os de la gesta militar que trajo vientos de libertad al Paraguay, el pa\u00eds viv\u00eda momentos de gran repercusi\u00f3n pol\u00edtica, con una nueva Constituci\u00f3n nacional, democr\u00e1tica e igualitaria; se hab\u00edan ratificado importantes convenios internacionales de respeto a los Derechos Humanos y los partidos pol\u00edticos de oposici\u00f3n se entusiasmaban con la oportunidad de presentar candidaturas presidenciales, para las primeras elecciones libres y democr\u00e1ticas, es decir, se estaba transitando hacia la democracia.<\/p>\n<p>A diferencia de los otros pa\u00edses de la regi\u00f3n, el Paraguay no precis\u00f3 de leyes de amnist\u00eda ni de reconciliaci\u00f3n nacional, pues existi\u00f3 de hecho una pol\u00edtica de olvido del pasado reciente. La necesidad de borrar todo vestigio de dictadura y stronismo se manifestaba no s\u00f3lo en las esferas oficiales, con la eliminaci\u00f3n de im\u00e1genes de Stroessner, inscripciones de sus obras de gobierno o placas conmemorativas, sino tambi\u00e9n en la sociedad paraguaya. Es c\u00e9lebre la tarde en que grupos de personas se reunieron al pie de una gigante estatua del dictador, asentada en la cima del Cerro Lambar\u00e9 y unieron sus fuerzas \u2013literalmente hablando\u2013 hasta derribar la mole de bronce, de unas tres toneladas.<\/p>\n<p>El dictador se hab\u00eda asilado en Brasil y su ministro del interior, en Honduras. S\u00f3lo algunos pocos colaboradores del r\u00e9gimen stronista estaban en la c\u00e1rcel o en medio de procesos judiciales, principalmente por enriquecimiento il\u00edcito . No obstante, peque\u00f1os, pero fuertes grupos de v\u00edctimas directas del r\u00e9gimen y sus familiares, as\u00ed como organizaciones de Derechos Humanos, disputaban un espacio ciudadano exigiendo justicia y reparaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y es esta tenacidad la que llev\u00f3 al descubrimiento de los Archivos del Terror, quebrando abruptamente esa pol\u00edtica de olvido. La solicitud de h\u00e1beas data \u2013una figura que se hab\u00eda incluido en la nueva Constituci\u00f3n\u2013 de una v\u00edctima del stronismo, Mart\u00edn Almada, llev\u00f3 a la b\u00fasqueda de informaci\u00f3n en el \u00e1mbito del Poder Judicial. El juez Jos\u00e9 Agust\u00edn Fern\u00e1ndez, encargado de la causa, remiti\u00f3 un oficio a las oficinas policiales, recibiendo primeramente respuestas negativas respecto a la existencia de informes policiales sobre Almada, con el argumento de que podr\u00edan haber desaparecido despu\u00e9s del golpe militar de 1989.<\/p>\n<p>El descubrimiento<\/p>\n<p>El descubrimiento de los Archivos del Terror caus\u00f3 una gran conmoci\u00f3n, tanto a nivel interno, como externo. Un primer impacto guardaba relaci\u00f3n con la existencia de semejante informaci\u00f3n. Reflexionando sobre memorias y archivos de la represi\u00f3n, Elizabeth Jelin se\u00f1ala que, cuando se habla de reg\u00edmenes totalitarios o dictatoriales \u2013que actuaban en muchos casos ilegal y clandestinamente\u2013 se asume que \u201cmuchas acciones no hayan dejado registro escrito o documental. Sin embargo, se trat\u00f3 de reg\u00edmenes con cadenas de mando, con organizaci\u00f3n burocr\u00e1tico-militar, con instituciones policiales y de inteligencia. La pr\u00e1ctica de estas instituciones implica llevar registros, redactar informes, organizar prontuarios y archivos\u201d (Da Silva Catela y Jelin, 2002: 3). Es decir, la sorpresa no radicaba en la existencia de archivos de este tipo, sino en su preservaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 fueron celosamente guardados? Una respuesta ligera podr\u00eda indicar que tal era la omnipotencia del r\u00e9gimen stronista que pensaban que pronto volver\u00edan al poder. Pero quiz\u00e1 valga la pena hilar otras tramas, pregunt\u00e1ndonos \u00bfc\u00f3mo fue posible descubrir estos archivos policiales?<\/p>\n<p>Una de las versiones difundidas \u2013aunque r\u00e1pidamente desmentida por el juez Fern\u00e1ndez\u2013 es que el descubrimiento fue producto de peleas internas en el Partido Colorado, ocurridas en \u00e9pocas preelectorales. Luis M. Arga\u00f1a, uno de los precandidatos colorados, hab\u00eda sido Presidente de la Corte Suprema de Justicia, en tiempos de Stroessner y se supon\u00eda que la aparici\u00f3n de los archivos podr\u00eda involucrarlo a \u00e9l en el sistema represivo, lo cual ocasionar\u00eda quiebres y retiro de apoyo a su candidatura. Sin embargo, ha sido oficializada la versi\u00f3n de que los archivos policiales fueron descubiertos mediante la informaci\u00f3n que un polic\u00eda proporcion\u00f3 al diputado Francisco Jos\u00e9 De Vargas, integrante de la Comisi\u00f3n Bicameral de Investigaci\u00f3n de Il\u00edcitos (CBII) y que \u00e9ste, a su vez, inform\u00f3 al Juez Jos\u00e9 Agust\u00edn Fern\u00e1ndez y a Mart\u00edn Almada .<\/p>\n<p>El 22 de diciembre de 1992, una comitiva judicial, liderada por Fern\u00e1ndez, lleg\u00f3 al Departamento de Producci\u00f3n de Polic\u00eda de la Capital, ubicada en la ciudad de Lambar\u00e9, cercana a la capital. Acompa\u00f1ado del diputado De Vargas, de Mart\u00edn Almada y de periodistas de la Red Privada de Comunicaci\u00f3n , el juez impuso su autoridad ante los funcionarios policiales que \u2013aduciendo ausencia del director responsable\u2013 se negaban a abrir el local, orden\u00e1ndoles que rompieran los candados de las puertas del dep\u00f3sito que guardaba los archivos: lo que aparecer\u00eda a la vista de todas las personas all\u00ed presentes, marcar\u00eda un hecho hist\u00f3rico. Cuentan, quienes estuvieron all\u00ed, que vivieron momentos de extrema tensi\u00f3n, tristeza, llantos y esperanzas. Cada papel, cada documento estaba pintado con los colores de sangre de tantos presos pol\u00edticos, mujeres y hombres, v\u00edctimas de un estado terrorista.<\/p>\n<p>Para el resguardo de tan valioso archivo, se form\u00f3 una cadena humana en el traslado hacia la capital. Familiares y v\u00edctimas de la dictadura no pod\u00edan creer que retazos de su vida pod\u00edan haber estado prolijamente escritos por sus verdugos, en grandes libros rojos que conten\u00edan incontables declaraciones de presos pol\u00edticos; en fichas de registro de entrada y salida de detenidos; fotos; cartas personales; documentos de identidad; y libros diversos, producto de allanamientos arbitrarios. Refiri\u00e9ndose a archivos de la represi\u00f3n, Ludmila Catela dice que:<br \/>\n\u201cson un caso paradigm\u00e1tico en el mundo de los archivos. Primero, porque afectan a buena parte de las sociedades donde fueron recuperados: al Estado y a sus agentes (presidentes dictatoriales, integrantes de las fuerzas de seguridad, jueces, m\u00e9dicos forenses, carceleros, etc.); a las v\u00edctimas (militantes pol\u00edticos, sindicales, barriales, y todo aquel que entraba dentro de la amplia definici\u00f3n de \u2018enemigo\u2019 para el Estado y sus agentes); a los familiares y amigos de \u00e9stos; a las organizaciones de derechos humanos; a las comunidades como un todo (que ve reflejada acciones y pr\u00e1cticas de sus ciudadanos ante la represi\u00f3n: delaci\u00f3n, solidaridad, miedo, etc.).\u201d (Da Silva Catela, 2002: 210).<\/p>\n<p>Todo eso y m\u00e1s, representan los archivos de la represi\u00f3n paraguaya. Y era por eso que esa cadena humana los protegi\u00f3, a lo largo de los diez kil\u00f3metros que separaban el Departamento de Producci\u00f3n de Polic\u00eda de la Capital, del edificio del Poder Judicial ubicado en Asunci\u00f3n, donde quedaron alojados, bajo un estricto control policial-judicial y responsabilidad de los jueces Fern\u00e1ndez y Ben\u00edtez Riera .<\/p>\n<p>El resguardo y preservaci\u00f3n de los archivos<\/p>\n<p>El operativo de rescate de los archivos policiales hab\u00eda sido un \u00e9xito. Quedaba ahora una tarea tambi\u00e9n dif\u00edcil, pero imprescindible: preservar la documentaci\u00f3n hallada, resguardarla de cualquier intento de desaparici\u00f3n (robo, incendios). Los jueces Fern\u00e1ndez y Ben\u00edtez Riera fueron los responsables del resguardo. Ambos decidieron llevar la documentaci\u00f3n a la oficina de Fern\u00e1ndez, hasta tanto se decid\u00eda qu\u00e9 hacer con ellos. Una primera medida fue la de restringir el acceso de la prensa al lugar, por temor a la violaci\u00f3n del derecho a la intimidad de las personas que fueron v\u00edctimas de violencia.<\/p>\n<p>Pronto se consigui\u00f3 apoyo para preservar adecuadamente el acervo documental. Ante la precariedad de recursos del Estado, a esa altura del a\u00f1o, dos organizaciones no gubernamentales de reconocida trayectoria, ofrecieron sus servicios para realizar una primera clasificaci\u00f3n e inventario de la documentaci\u00f3n hallada. As\u00ed, con la firma de un convenio entre el Centro de Documentaci\u00f3n y Estudios (CDE), el Comit\u00e9 de Iglesias para Ayudas de Emergencia (CIPAE) y la Corte Suprema de Justicia, se inici\u00f3 el trabajo, que cont\u00f3 con funcionarios de la Fiscal\u00eda y voluntarios y dur\u00f3 tres meses.<\/p>\n<p>En marzo de 1993, concluy\u00f3 la primera clasificaci\u00f3n e inventario de los archivos y la Corte Suprema de Justicia decidi\u00f3 instalar el Centro de Documentaci\u00f3n y Archivo para la Defensa de los Derechos Humanos (CDyA) y ponerlo a disposici\u00f3n del p\u00fablico, para la consulta y b\u00fasqueda de informaci\u00f3n solicitada para diversos usos: procesos judiciales, h\u00e1beas datas, investigaciones, etc. A partir de este primer trabajo, y ya con ayuda de nuevos recursos y apoyos nacionales e internacionales, el CDyA continu\u00f3 con el trabajo de clasificaci\u00f3n, ya m\u00e1s rigurosa y registrando cada documento en bases de datos informatizadas y se inici\u00f3 el proceso de microfilmaci\u00f3n de los documentos.<\/p>\n<p>Estas medidas de preservaci\u00f3n no estuvieron exentas de conflicto entre las autoridades judiciales y los grupos de v\u00edctimas y de familiares. Hab\u00eda una desconfianza mutua, respecto al resguardo de la documentaci\u00f3n all\u00ed guardaba . La demanda de preservaci\u00f3n de los archivos se hizo creciente, desde el mismo momento de su hallazgo, e incluso organizaciones de Derechos Humanos de otros pa\u00edses de la regi\u00f3n se sumaron a los pedidos de resguardo, tal como consta en un documento enviado al Fiscal General del Estado, por organizaciones argentinas, como las Abuelas de Plaza de Mayo y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, entre otras .<\/p>\n<p>Las disputas sobre la propiedad de los archivos<\/p>\n<p>\u00bfA qui\u00e9n\/es pertenecen los archivos policiales? \u00bfSon de las v\u00edctimas o del Estado? La primera disputa sobre la propiedad, surge en las organizaciones de v\u00edctimas que solicitaron, a la Corte Suprema de Justicia, el traslado de los archivos a la b\u00f3veda del Palacio de Justicia (Gonz\u00e1lez, 2002: 99). Pero el Juez encargado, Jos\u00e9 Agust\u00edn Fern\u00e1ndez, se opuso, argumentando que esto no era posible, ya que eran documentos encontrados en el marco de un proceso judicial, referido al h\u00e1beas data, solicitado por Mart\u00edn Almada, y que, por tanto, formaban parte de pruebas judiciales que estaban bajo su cargo.<\/p>\n<p>En realidad, el pedido de las v\u00edctimas obedec\u00eda al inter\u00e9s de ser ellas mismas los custodios de los archivos, aunque presentan otros argumentos (como la falta de confianza hacia las instituciones del Estado que estaban a cargo de la tarea de clasificaci\u00f3n), es otro el motivo que aflora detr\u00e1s de estos reclamos y es : la disputa por la propiedad de esos archivos: \u00bfpor qu\u00e9 el Estado, si es el principal responsable de la represi\u00f3n, deber\u00eda ser el encargado de preservar tan importante documentaci\u00f3n? \u00bfqui\u00e9nes son los due\u00f1os leg\u00edtimos? \u00bfqui\u00e9nes tienen \u201cm\u00e1s\u201d derechos sobre ellos? Esta reflexi\u00f3n se desprende de algunas declaraciones hechas d\u00edas despu\u00e9s del hallazgo, cuando estos grupos de personas se presentaron ante el juez Fern\u00e1ndez, a reclamar \u2013o exigir\u2013 participaci\u00f3n en el trabajo de clasificaci\u00f3n de los documentos.<\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed est\u00e1 nuestro dolor y nuestras l\u00e1grimas, esos papeles son nuestros, por eso somos los mayormente interesados en que esto est\u00e9 custodiado [&#8230;] \u201d.<\/p>\n<p>\u201cVenimos con el deseo de colaborar, tenemos a nuestra disposici\u00f3n gente experta, pero m\u00e1s que gente experta, hay gente que vivi\u00f3 el drama y que, con mucho celo, va a ayudar en el objetivo que usted tambi\u00e9n est\u00e1 embarcado [&#8230;]\u201d .<\/p>\n<p>Estas acciones ciudadanas nos remiten al rol de los emprendedores de la memoria, denominaci\u00f3n acu\u00f1ada por Jelin (2002: 28), para referirse a personas o grupos comprometidos en emprender o generar proyectos de memoria \u201cque puede implicar jerarqu\u00edas sociales, mecanismos de control y de divisi\u00f3n del trabajo, bajo el mando de estos emprendedores\u201d. Es justamente esta idea de control y mando la que subyac\u00eda bajo los reclamos de organizaciones como la Adavi, la Comisi\u00f3n Permanente de Defensa de los Derechos Humanos y el Movimiento Amplio de Participaci\u00f3n Nacional (MAPN), que conformaron un equipo denominado \u201cGuardia Civil\u201d, para estar presentes durante el trabajo de clasificaci\u00f3n e inventario. Sin embargo, pronto dejaron de participar de la labor, ya que surgieron conflictos con el juez Fern\u00e1ndez. La Guardia Civil denunci\u00f3 que se robaban documentos de la oficina del juez, en tanto \u00e9ste se\u00f1al\u00f3 que el motivo de la pelea fue que la Guardia Civil se quiso \u201cextralimitar\u201d en sus funciones:<\/p>\n<p>\u201cAl principio ellos estaban, ven\u00edan porque yo les autoric\u00e9. Pero eso es algo extrajudicial, y lo hice porque muchos dec\u00edan que fueron presos pol\u00edticos y que hab\u00edan sufrido los rigores del r\u00e9gimen anterior. Pero no supieron mantener una l\u00ednea de armon\u00eda, de di\u00e1logo, salieron a denunciar, desconfiando de la labor de la Fiscal\u00eda\u201d .<\/p>\n<p>El conflicto continu\u00f3 por un tiempo, ya que ni la Adavi, ni las otras organizaciones de v\u00edctimas estuvieron conformes cuando la Corte Suprema de Justicia dict\u00f3 la acordada, por la cual aceptaba el apoyo de instituciones de la sociedad civil, en la tarea de clasificar e inventariar todo los documentos. \u201cHab\u00edamos pedido que dicha instituci\u00f3n nos mantuviera informados, a trav\u00e9s de un reporte semanal, del avance de las tareas de clasificaci\u00f3n. Sin embargo, no hemos recibido hasta hoy ninguna nota\u201d, agregaba la dirigente de la Adavi un mes despu\u00e9s de iniciado el trabajo de clasificaci\u00f3n, refiri\u00e9ndose a una de las entidades involucradas.<\/p>\n<p>Con la creaci\u00f3n del CDyA, bajo la direcci\u00f3n de los jueces Fern\u00e1ndez y Luis Ben\u00edtez Riera y de la documentalista encargada, Rosa Palau , la disputa por la propiedad de los archivos se fue diluyendo, por lo menos en el \u00e1mbito de las organizaciones de Derechos Humanos. Sin embargo, no ha sido as\u00ed en otros \u00e1mbitos, ya que cada cierto tiempo, instituciones p\u00fablicas manifiestan que los Archivos del Terror ya no deber\u00edan estar bajo la tutela del Poder Judicial, pues se deber\u00edan convertir en archivos p\u00fablicos y alojarse en otras direcciones p\u00fablicas.<\/p>\n<p>III. Los Archivos como fuentes para la Memoria y la Justicia<\/p>\n<p>El valor de los archivos<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 valor entra\u00f1an los Archivos del Terror del Paraguay? \u00bfCu\u00e1nto de verdad se aloja en ellos? \u00bfEs la memoria o es la historia de la represi\u00f3n stronista? \u00bfO son fuentes para la construcci\u00f3n de memorias colectivas? Es posible que guarde un poco de todo eso: de verdades, de historia, de memorias, de fuentes para la memoria. Sobre lo que no hay dudas es que tiene un valor incalculable para procesos pol\u00edticos, judiciales y sociales, que se fueron dando a partir de su descubrimiento. Pero mejor vayamos por partes.<\/p>\n<p>No ha sido el primer archivo de la represi\u00f3n hallado en la regi\u00f3n , pero s\u00ed el de mayor envergadura, especialmente porque no s\u00f3lo aporta documentaci\u00f3n para develar la historia oculta de la represi\u00f3n paraguaya, sino porque contiene relevantes pruebas documentales referidas a la Operaci\u00f3n C\u00f3ndor, que han servido en juicios a militares, a nivel internacional, como es el caso de Augusto Pinochet.<\/p>\n<p>A nivel nacional, ofrece elementos que podr\u00edan servir para escribir la historia de la represi\u00f3n pol\u00edtica de Alfredo Stroessner, ya reconocida oficialmente por el Estado paraguayo, a partir de la existencia del informe Anive hag\u00fca oiko o Nunca M\u00e1s. No obstante, para mayor precisi\u00f3n, deber\u00edamos decir que los archivos remiten a la historia del trabajo de represi\u00f3n, desplegado por una de las instituciones represoras m\u00e1s temidas del r\u00e9gimen: el Departamento de Investigaciones de la Polic\u00eda de la Capital ; pues del accionar represivo de las Fuerzas Armadas no se han encontrado documentos referidos al trabajo de represi\u00f3nque implementaron durante la dictadura , excepto en el caso \u2013muy concreto\u2013 del Operativo C\u00f3ndor. Pero recu\u00e9rdese que \u00e9ste fue un sistema de nivel regional.<\/p>\n<p>En cuanto a pruebas de juicio, si bien contiene innumerable informaci\u00f3n que ha servido para abrir \u2013o continuar\u2013 y cerrar procesos judiciales, son pocas las condenas que se han conseguido hasta ahora (alrededor de diez), pero algunas de ellas han sido contundentes, sobre todo dos casos: el del asesinato de Mario Shaerer Prono y la desaparici\u00f3n de los hermanos Benjam\u00edn y Carlos Ram\u00edrez Villalba. En el primer caso, con condena del Estado paraguayo; y en el segundo, con sentencia internacional de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 verdades est\u00e1n en juego en los archivos?<\/p>\n<p>Aunque se parta inicialmente de una idea de verdad contenida en los archivos, hay que tener sumo cuidado para no caer en frases hechas, cerradas y un\u00edvocas. . Ciertamente, el primer impacto que produjo su descubrimiento es que all\u00ed estaba alojada \u201cla\u201d verdad de un gobierno autoritario, represivo y terrorista. Podemos partir de aqu\u00ed, para ir descomponiendo esta idea de verdad.<\/p>\n<p>En primer lugar, lo que se encontr\u00f3 en un dep\u00f3sito policial fueron dos toneladas de papeles que pertenec\u00edan a dos organismos represores: el Departamento de Investigaciones de la Polic\u00eda de la Capital y la Direcci\u00f3n Nacional de Asuntos T\u00e9cnicos, m\u00e1s conocido como la \u201cT\u00e9cnica\u201d . Tambi\u00e9n se encontraron documentos de la era pre-stronista, lo que indican varios archivos. El nombre Archivos del Terror le asign\u00f3 la gente al momento de su descubrimiento. En su sentido m\u00e1s tradicional, archivo \u201ces el espacio que resguarda la producci\u00f3n, organizaci\u00f3n y conservaci\u00f3n de objetos (en la mayor\u00eda de los casos papeles manuscritos o impresos), que dejan constancias, documentan e ilustran las acciones de individuos, familias, organizaciones y dependencias del Estado\u201d (Da Silva Catela, 2002: 198). En ese sentido, estos Archivos del Terror se convierten en tales, reci\u00e9n en 1993, con la creaci\u00f3n del CDyA, ya con una denominaci\u00f3n m\u00e1s as\u00e9ptica.<\/p>\n<p>En segundo lugar, si bien una parte importante de estos archivos ofrecen elementos para construir verdades sobre detenciones policiales, persecuci\u00f3n pol\u00edtica e incluso sobre asesinatos y desapariciones , muchas de las cuales se han constituido en pruebas judiciales, los archivos tambi\u00e9n brindan \u201cverdades\u201d oficiales, como las declaraciones que fueron tomadas a personas encarceladas, bajo condiciones degradantes, que \u201cofrecen\u201d informaciones recabadas despu\u00e9s de apremiantes castigos y sesiones de tortura; es decir, declaraciones forzadas, manipuladas, tergiversadas o simplemente fabricadas a gusto de los represores, que las personas estaban obligadas a firmar, seg\u00fan lo han testimoniado muchas v\u00edctimas.<\/p>\n<p>Contiene tambi\u00e9n libros, papeles y documentos privados (certificados de nacimiento, fotos, c\u00e9dulas de identidad, pasaportes, etc.), que se incautaron en allanamientos, apresamientos y detenciones arbitrarias; tambi\u00e9n se encontraron libros y manuales de capacitaci\u00f3n policial (para la represi\u00f3n). En fin, documentaci\u00f3n diversa, la mayor\u00eda producida para dar cuenta de la labor desplegada por la polic\u00eda represiva a las autoridades de turno. Una parte importante de estos archivos policiales constituyen los partes diarios, con informaci\u00f3n detallada de cuanto hab\u00eda ocurrido en cada guardia, que finalizaban, indefectiblemente, con la frase \u201cEs mi informe\u201d, que era:<\/p>\n<p>\u201c[&#8230;] la venia sumisa y reverencial que el subordinado rend\u00eda al superior absoluto, antes de su firma, al pie de cada documento [&#8230;] A trav\u00e9s de este mecanismo escalonado e interactivo entre los estamentos del Estado sobre el eje de la polic\u00eda pol\u00edtica, los subordinados remit\u00edan a la c\u00fapula del poder la constancia del cumplimiento de la orden y recib\u00edan de ella su aprobaci\u00f3n, su inspiraci\u00f3n, sus correcciones, en suma: La Orden Superior inexorable [&#8230;] .<\/p>\n<p>Estos informes tambi\u00e9n fueron redactados con verdades, medias verdades y mentiras, dependiendo del oficial de guardia.<\/p>\n<p>El otro sentido de verdad que tienen estos archivos es la confirmaci\u00f3n de que todo cuanto se dec\u00eda, se sab\u00eda, y se viv\u00eda \u201chab\u00eda sidoera cierto\u201d. En dictadura, los testimonios de las v\u00edctimas no ten\u00edan valor para las autoridades y muchas veces tampoco para la sociedad. Una de las v\u00edctimas m\u00e1s emblem\u00e1ticas de la dictadura, Guillermina Kannonikoff \u2013esposa de Mario Shaerer, asesinado en 1976, por la polic\u00eda stronista\u2013 se\u00f1ala, como muchas otras v\u00edctimas, que<\/p>\n<p>\u201ccon estos documentos, nosotros comprobamos que no por simples opositores denunci\u00e1bamos el que hab\u00edamos sido torturados (sino que ocurri\u00f3 as\u00ed). Hab\u00eda mucha gente que no nos cre\u00eda, porque dec\u00eda que era un invento nuestro. Pero ahora creo que el invento se ha vuelto realidad\u201d .<\/p>\n<p>Los museos para (de) la memoria<\/p>\n<p>El \u00faltimo punto a tratar en este art\u00edculoes la creaci\u00f3n de tres museos de la memoria en la capital paraguaya, en los \u00faltimos a\u00f1os. Me ha costado elegir entre museos para la memoria o museos de la memoria y decid\u00ed dejar abierta esta indefinici\u00f3n, porque creo que ambas formas tienen validez y sentido, seg\u00fan desde d\u00f3nde se los analice y qui\u00e9n\/es lo hagan.<\/p>\n<p>Otra aclaraci\u00f3n: dos semanas atr\u00e1s, en este apartado hubiera mencionado s\u00f3lo dos museos: el Museo de las Memorias: Dictadura y Derechos Humanos y el Museo de la Justicia &#8211; CDyA. El primero fue gestado por grupos de Derechos Humanos, asociaciones de v\u00edctimas del r\u00e9gimen y otros emprendedores de memoria. El segundo, se cre\u00f3 en 2007 por la Corte Suprema de Justicia, en el marco de un proyecto denominado Conmemoria, que ampliaba el Centro de Documentaci\u00f3n, que contiene los archivos del terror, a un<\/p>\n<p>\u201cCentro-Museo que recuerde, a todos los paraguayos y paraguayas, una \u00e9poca de sufrimiento y lucha, al que pueden acceder, no s\u00f3lo v\u00edctimas o familiares de los torturados, muertos o desaparecidos, sino tambi\u00e9n a los j\u00f3venes, para que conozcan la parte oscura de nuestra historia, que nunca debi\u00f3 existir\u201d .<\/p>\n<p>Pero en los \u00faltimos d\u00edas de abril de 2011, mientras este art\u00edculo se estaba cerrando, me enter\u00e9 de que el Departamento de Investigaciones de la Polic\u00eda de la Capital, de donde provienen los archivos del terror, pasar\u00eda a convertirse en un Museo, a partir de una iniciativa del Ministerio del Interior y de la Comisi\u00f3n para la Instalaci\u00f3n e Implementaci\u00f3n de la Red de Sitios Hist\u00f3ricos y de Conciencia del Paraguay.<\/p>\n<p>As\u00ed, d\u00edas despu\u00e9s, el 26 de abril de 2011, se inauguraba, en el centro de la ciudad de Asunci\u00f3n, el Museo Hist\u00f3rico y de Conciencia, en el local que fue<\/p>\n<p>\u201coficina y cuartel central del tenebroso, entonces Jefe de Investigaciones, Pastor Coronel, quien ten\u00eda a su cargo una legi\u00f3n de guardias y torturadores que comenzaban a atormentar a los presos pol\u00edticos, desde la entrada del Sol y hasta el amanecer\u201d .<\/p>\n<p>A\u00f1os atr\u00e1s, v\u00edctimas de la dictadura y familiares de desaparecidos, ya procedieron a marcar este \u201cterritorio de la memoria\u201d, colocando una placa recordatoria, en tanto daban la lucha por lograr que el edificio sea transformado en un museo . La tenacidad de estos emprendedores, sumado a una pol\u00edtica de la memoria, promovida desde hace un tiempo por el Estado, permiti\u00f3 conquistar \u201cun lugar que ya est\u00e1 cargado de historia, de memorias, de significados p\u00fablicos y de sentimientos privados\u201d (Jelin y Langland, 2003: 5). Ello lleva a comprender por qu\u00e9 iniciativas para crear\/establecer espacios f\u00edsicos nuevos, que sirvan para instalar la memoria del pasado reciente, no siempre tienen \u00e9xito . Un centro de detenci\u00f3n, en s\u00ed mismo es un lugar de memoria, porque constituye un lugar cargado de significados que responden a las vivencias de quienes estuvieron all\u00ed alojados y porque es \u201cla forma extrema donde subsiste una conciencia conmemorativa, en una historia que la convoca [&#8230;]\u201d .<\/p>\n<p>En el Museo Hist\u00f3rico y de la Conciencia, \u201clos visitantes podr\u00e1n observar calabozos, salas de tortura, peque\u00f1os pasadizos en forma de laberintos, escaleras de diverso porte, celdas grandes y peque\u00f1as [&#8230;] . En un corto, pero impactante paseo, en el Museo de las Memorias se observan tambi\u00e9n algunos elementos de tortura que pertenecieron a la \u201cT\u00e9cnica\u201d, y que hoy forman parte del acervo muse\u00edstico. En tanto, el Museo de la Justicia es un espacio creado por el Estado para ubicar en un lugar preferencial del Poder Judicial a los Archivos del Terror .<\/p>\n<p>Los tres Museos son propiedad del Estado y existen porque hubo voluntad estatal para instalarlos, pero ello puede cambiar con el advenimiento de nuevos gobiernos y nuevas pol\u00edticas de memoria (o de olvido). Es por ello fundamental que, quienes adherimos a la vigencia plena de los Derechos Humanos, continuemos transmitiendo la memoria colectiva de un pasado de represi\u00f3n y autoritarismo en el Paraguay. Esta \u00faltima reflexi\u00f3n lleva a preguntarnos, qu\u00e9 tipo de luchas pol\u00edticas, por la memoria, han surgido en el Paraguay (o no), c\u00f3mo son y c\u00f3mo han sido resueltas, que ser\u00e1n planteadas a modo de conclusi\u00f3n, en el \u00faltimo apartado.<\/p>\n<p>Reflexiones finales: La memoria colectiva, los cambios del presente y la mirada hacia el futuro<\/p>\n<p>Parto de las \u00faltimas preguntas, referidas a las tensiones y luchas pol\u00edticas por la memoria de la dictadura stronista en Paraguay, para desarrollarlas como reflexiones finales, casi provisorias o en construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>En primer lugar, creo que las luchas pol\u00edticas por la memoria, en el Paraguay guardan ciertas diferencias con los otros pa\u00edses de la regi\u00f3n, pues si bien est\u00e1n presentes, tienen distintos \u00e9nfasis, pero sin mucha beligerancia, por llamar de alg\u00fan modo a una actitud ciudadana que pareciera poco interesada en \u201cimponer\u201d determinadas miradas hacia el pasado reciente. Ello no significa, bajo ning\u00fan modo, la inexistencia de tensiones entre memorias o grupos que se confrontan, a partir de lecturas distintas del pasado.<\/p>\n<p>Ya se dijo que en los primeros a\u00f1os de transici\u00f3n existi\u00f3 una fuerte intenci\u00f3n de instalar una pol\u00edtica de re-construcci\u00f3n nacional, sin tocar el pasado. Es posible que los Archivos del Terror hayan impedido (o no), esta apuesta al olvido, pues fueron surgiendo leyes de indemnizaci\u00f3n y reparaci\u00f3n; la comisi\u00f3n de Verdad y Justicia; la instalaci\u00f3n de museos de la memoria; se escribieron libros e investigaciones; etc. Es claro que esos resultados no surgieron de la nada, los emprendedores de la memoria han sido pieza clave en ellos. La falta de beligerancia, a mi modo de ver, se nota cuando no est\u00e1n confrontadas las memorias de una manera m\u00e1s firme y m\u00e1s visible, pero surgen en coyunturas l\u00edmites, como la crisis pol\u00edtico\u2013militar, de 1996, cuando se puso en peligro la democratizaci\u00f3n del pa\u00eds, la gran lucha ciudadana conocida como el Marzo Paraguayo, en 1999 , o incluso, con la explosi\u00f3n de alegr\u00eda nacional cuando, en 2008, cay\u00f3 el Partido Colorado, despu\u00e9s de m\u00e1s de 60 a\u00f1os de poder en el gobierno.<\/p>\n<p>Otro punto tiene que ver con el stronismo o entre quienes tienen una memoria \u201cpositiva\u201d de la dictadura, que prefieren instalar dicha memoria en otros espacios no institucionales, como el festejo ininterrumpido del cumplea\u00f1os de Alfredo Stroessner, cada 3 de noviembre (Gonz\u00e1lez, 2002: 149 \u2013 194), o en la proliferaci\u00f3n de expresiones visuales de comunicaci\u00f3n callejera, a trav\u00e9s de las cuales sientan su postura afirmando el per\u00edodo stronista fue el mejor.<\/p>\n<p>Existe, asimismo, confrontaci\u00f3n entre quienes sienten que deber\u00edan tener mayor valoraci\u00f3n o mayor legitimidad en alg\u00fan emprendimiento por haber sido v\u00edctima \u201cdirecta\u201d del r\u00e9gimen. Esto se vio, por ejemplo, cuando se deb\u00eda elegir a los integrantes de la Comisi\u00f3n de Verdad y Justicia, donde muchas personas con alta formaci\u00f3n para realizar un trabajo sumamente t\u00e9cnico, fueron descalificadas por no ser v\u00edctimas .<\/p>\n<p>Algo parecido se ha visto en el caso de las indemnizaciones , cuando se cuestiona, por ejemplo, que un dirigente pol\u00edtico o social con cierto nivel econ\u00f3mico, solicite indemnizaci\u00f3n por haber sido v\u00edctima del stronismo. \u00bfEs m\u00e1s v\u00edctima aquella que no tiene dinero o bienes propios? \u00bfTiene entonces que el Estado indemnizar s\u00f3lo a quienes presenten un certificado de pobreza? En estos casos \u00bfimporta el dinero o el reconocimiento estatal, de que una persona ha sido v\u00edctima del terrorismo de Estado?<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de estas disputas\u2026 Anive Hag\u00fca oiko<\/p>\n<p>Creo que el mejor colof\u00f3n para este art\u00edculo es contar que el informe de la Comisi\u00f3n de Verdad y Justicia Anive Hag\u00fca oiko (Para que nunca m\u00e1s ocurra), se present\u00f3 el 28 de agosto de 2008, cuando la Presidencia de la Rep\u00fablica ya no estaba ocupada por un colorado. Fernando Lugo \u2013que hab\u00eda sido candidato de una alianza que derrot\u00f3 al Partido Colorado\u2013le dio al acto una inmensa emoci\u00f3n ciudadana, sobre todo cuando pidi\u00f3 \u201cPerd\u00f3n&#8230; perd\u00f3n en nombre del Estado paraguayo\u201d . Posteriormente, el abucheo ininterrumplido al Presidente de la Corte Suprema de Justicia (un colorado), impidi\u00f3 que \u00e9ste pudiera dar su discurso, como representante de uno de los poderes del estado, y se constituy\u00f3 en uno de estos hechos coyunturales en que se dispara una memoria de la dictadura represiva donde el clamor ciudadano es de \u201cDictadura nunca m\u00e1s\u201d,<\/p>\n<p>A partir del Informe Anive Hag\u00fca oiko se abre otra etapa para la memoria de la dictadura stronista, pues junto a los lugares de memoria, los museos y los espacios p\u00fablicos, ser\u00e1n puentes para la transmisi\u00f3n de una memoria colectiva de un pueblo que luch\u00f3 contra el r\u00e9gimen militar de Alfredo Stroessner.<\/p>\n<p>* Art\u00edculo publicado en <strong>\u00abArchivos y memoria de la represi\u00f3n en Am\u00e9rica Latina (1973 &#8211; 1990)\u00bb<\/strong> por LOM Ediciones y la Fundaci\u00f3n de Ayuda Social de las Iglesias Cristinas (FASIC), Santiago de Chile, en 2016. <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/scontent-gru2-1.xx.fbcdn.net\/hphotos-xla1\/v\/t1.0-9\/431563_361435993886275_510646614_n.jpg?oh=8487caf43736b89df73c94bdea911c81&amp;oe=5708F01C\" alt=\"Asunci\u00f3n, 3 de febrero de 1989 (Foto: Sergio Aguilera)\" \/><\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>Arditi, Benjam\u00edn (1992), Adi\u00f3s a Stroessner: la reconstrucci\u00f3n pol\u00edtica del Paraguay, Asunci\u00f3n: CDE y RP Ediciones.<\/p>\n<p>Boccia Paz, Alfredo; Gonz\u00e1lez, Myrian y Palau Aguilar, Rosa (1994), Es mi informe. Los archivos secretos de la polic\u00eda de Stroessner, Asunci\u00f3n: Centro de Documentaci\u00f3n y Estudios (CDE).<\/p>\n<p>Boccia Paz, Alfredo; Palau Aguilar, Rosa y Salerno, Osvaldo (2007), Paraguay: Los Archivos del Terror. Los papeles que resignificaron la memoria del stronismo, Asunci\u00f3n: Corte Suprema de Justicia, Proyecto Conmemoria.<\/p>\n<p>Da Silva Catela, Ludmila (2002), \u201cEl mundo de los archivos\u201d, en Da Silva Catela, Ludmila y Jelin, Elizabeth y (comps.) (2002), Los archivos de la represi\u00f3n: Documentos, memoria y verdad, Madrid: Siglo Veintiuno de Espa\u00f1a Editores y Siglo Veintiuno de Argentina Editores.<\/p>\n<p>Da Silva Catela, Ludmila y Jelin, Elizabeth y (comps.) (2002), Los archivos de la represi\u00f3n: Documentos, memoria y verdad, Madrid: Siglo Veintiuno de Espa\u00f1a Editores y Siglo Veintiuno de Argentina Editores.<\/p>\n<p>Gonz\u00e1lez Vera, Myrian (2002) \u201cLos Archivos del Terror del Paraguay. La historia oculta de la represi\u00f3n\u201d, en Documentos, memoria y verdad, Madrid: Siglo Veintiuno de Espa\u00f1a Editores y Siglo Veintiuno de Argentina Editores, pp. 85 \u2013 114.<\/p>\n<p>Gonz\u00e1lez Vera, Myrian (2002) \u201cFecha feliz en Paraguay. Los festejos del 3 de noviembre, cumplea\u00f1os de Alfredo Stroessner\u201d, en Las conmemoraciones: Las disputas en las fechas \u201cin-felices\u201d, Madrid: Siglo Veintiuno de Espa\u00f1a Editores y Siglo Veintiuno de Argentina Editores, pp. 149 \u2013 194.<\/p>\n<p>Jelin, Elizabeth y Langland, Victoria (comps.) (2002), Monumentos, memoriales y marcas territoriales, Madrid: Siglo Veintiuno de Espa\u00f1a Editores y Siglo Veintiuno de Argentina Editores.<\/p>\n<p>Lewis, Paul H. (1986), Paraguay bajo Stroessner, M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Paraguay \u2013 Comisi\u00f3n de Verdad y Justicia (CVJ) (2008), Informe Final Anive hag\u00fca oiko. S\u00edntesis y Caracterizaci\u00f3n del R\u00e9gimen. Tomo I, Asunci\u00f3n: CVJ.<\/p>\n<p>Seiferheld, Alfredo M. (comp.) (1987), La ca\u00edda de Federico Ch\u00e1ves: una visi\u00f3n documental norteamericana, Asunci\u00f3n: Hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Yore, F\u00e1tima Myriam (1992), La dominaci\u00f3n stronista: or\u00edgenes y consolidaci\u00f3n. Seguridad nacional y represi\u00f3n, Asunci\u00f3n: BASE\/IS.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Myrian Gonz\u00e1lez Vera* Centro de Documentaci\u00f3n y Estudios (CDE) Asunci\u00f3n, noviembre 2011 En febrero de 1989, el Paraguay quedaba libre del que<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-33","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/blogdemyriam\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/blogdemyriam\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/blogdemyriam\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/blogdemyriam\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/blogdemyriam\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/blogdemyriam\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52,"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/blogdemyriam\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33\/revisions\/52"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/blogdemyriam\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/blogdemyriam\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/blogdemyriam\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}