{"id":73,"date":"2020-03-31T03:29:35","date_gmt":"2020-03-31T03:29:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/?p=73"},"modified":"2020-04-21T20:58:57","modified_gmt":"2020-04-21T20:58:57","slug":"aplanemos-tambien-la-curva-de-los-cuidados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/2020\/03\/31\/aplanemos-tambien-la-curva-de-los-cuidados\/","title":{"rendered":"Aplanemos tambi\u00e9n la curva de los cuidados"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #808080;\"><strong>La pandemia de la enfermedad por coronavirus muestra de manera clara y contundente las m\u00faltiples dimensiones de una crisis que afrontamos como sociedad. La crisis de un modelo econ\u00f3mico que produce profundas brechas de desigualdad; la crisis de un mercado laboral caracterizado por la informalidad y precariedad; la crisis de un sistema sanitario raqu\u00edtico y desabastecido que es incapaz de garantizar la salud como un derecho universal. Todos estos puntos cr\u00edticos reverberan de distintas maneras y con variadas intensidades en el debate social que discurre en estos d\u00edas. Sin embargo, hay otro foco de crisis que todav\u00eda no se aborda con la fuerza y seriedad que merece, pese a que resulta fundamental para el bienestar presente y futuro de la sociedad paraguaya: la crisis de los cuidados en el \u00e1mbito dom\u00e9stico.<\/strong><\/span><\/p>\n<hr \/>\n<figure id=\"attachment_74\" aria-describedby=\"caption-attachment-74\" style=\"width: 150px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/patricio-dobree.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-74 size-thumbnail\" src=\"http:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/patricio-dobree-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/patricio-dobree-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/patricio-dobree-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/patricio-dobree.jpg 436w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-74\" class=\"wp-caption-text\">Patricio Dobr\u00e9e *<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(*) <span style=\"color: #003366;\">Investigador del Centro de Documentaci\u00f3n y Estudios (CDE) y co-coordinador del Grupo de Trabajo \u201cEconom\u00eda feminista emancipatoria\u201d del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). El texto incluye las ideas y aportes de Clyde Soto y Line Bareiro.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La crisis de los cuidados no es algo nuevo en Paraguay ni en el mundo. Son muy numerosos y diversos los factores demogr\u00e1ficos, sociales, econ\u00f3micos y culturales que determinan esta crisis. En los \u00faltimos a\u00f1os, cada vez m\u00e1s mujeres se han sumado al mercado de trabajo, lo cual implica que cuentan con menos tiempo para dedicar al cuidado de la familia. Las mujeres al mismo tiempo han aumentado y superado a los hombres en el promedio de a\u00f1os de estudio. Para muchas, este avanceha significado la posibilidad de trazarnuevos proyectos de vida que no se circunscriben al cumplimiento de roles tradicionales. Por otro lado, las trabajadoras dom\u00e9sticas remuneradas han logrado hacer justicia y obtener el reconocimiento de sus derechos laborales, con lo cual se deber\u00eda estar mermando la probabilidad de que algunas familias contraten bajo condiciones ruines e indignas a una persona para que realice las tareas de la casa. A todo esto hay que agregar que los hogares paraguayos tienden a diversificar sus estructuras y a reducir el n\u00famero de sus miembros (disminuyendo consecuentemente la posibilidad de distribuir tareas); y que el incremento de la esperanza de vida redunda en un aumento de la proporci\u00f3n de personas adultas mayores que requieren atenciones. Todos estos cambios, junto con muchos otros, echan por tierra el modelo del hombre proveedor y la mujer de ama de casa que imaginariamente<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>deber\u00eda servir para resolver el cuidado de ni\u00f1os, ni\u00f1as, personas enfermas y personas ancianas.<\/p>\n<p>Ahora bien, en estos tiempos de pandemia y en los que se avecinan, es altamente probable que la crisis del cuidado se agudice y se vuelva todav\u00eda m\u00e1s insostenible. Cuandoel aislamiento en el hogar se convierte en la mejor estrategia para disminuir la curva de contagios (cuya convenienciaaqu\u00ed no se discute), \u00bfqui\u00e9n se hace cargo del trabajo de cuidados que supone atender las necesidades de las personas que ahora pasan todo el tiempo en la casa, principalmente de los ni\u00f1os, las ni\u00f1as y las personas ancianas?Y m\u00e1s todav\u00eda,\u00bfqui\u00e9n lidia con la carga emocional que produce toda esta incertidumbre entre los miembros de la familia? \u00bfQui\u00e9n se ocupar\u00e1 del cuidado de las personas que posiblemente contraigan el COVID-19 y deban guardar reposo en el hogar para no saturar los hospitales? \u00bfQui\u00e9n cuidar\u00e1 a las personas que cuidan? \u00bfC\u00f3mo algunas de estas personas podr\u00e1n resolver la demanda de cuidados y, a la vez, volver a trabajar de modo remunerado cuando la vida \u2013esperemos\u2013 comience a retomar su curso habitual?<\/p>\n<p>Desde hace mucho tiempo, los estudios de g\u00e9nero, y las ciencias sociales en general, aportan evidencias emp\u00edricas categ\u00f3ricas que demuestran que el trabajo de cuidado es atribuido principalmente a las mujeres como normas socialesy pautas culturales de g\u00e9nero. En Paraguay, la Encuesta sobre Uso del Tiempo (EUT) realizada en 2016 (DGEEC, 2017) permite constatar que las mujeres dedican un promedio de 12,9 horas semanales al cuidado de un miembro de su hogar, lo cual representa casi el doble de tiempo que el que dedican los hombres a la misma tarea (7,5 horas). La encuesta tambi\u00e9n revela que las mujeres realizan la mayor parte de las tareas m\u00e1s arduas, como dar de comer o ba\u00f1ar a un beb\u00e9, atender las necesidades de una persona discapacitada u ocuparse del cuidado de las personas ancianas, mientras que los hombrestienden a asumir los quehaceres m\u00e1s livianos,como jugar y leer con los ni\u00f1os o transportar a un miembro de la familia en el auto.<\/p>\n<p>Los cuidados hist\u00f3ricamente han sido trabajos invisibles y socialmente poco valorados, atribuidos a las mujeres bajo el pretexto de que ellas tienen una supuesta capacidad natural para cuidar. Sin embargo, esto tiene que cambiar. La carga de trabajo reproductivo debe repartirse de manera m\u00e1s equitativa entre distintos actores. Ciertamente,ello implica comprometer a los hombres en el cuidado, pero tambi\u00e9n conlleva distribuir de manera m\u00e1s justa las responsabilidades entre los hogares, el Estado, el sector privado y la comunidad. A fin de cuentas, todos y todas nos beneficiamos con el cuidado desde el momento en que en distintos momentos de nuestras vidas y bajo diferentes circunstancias necesitamos cuidados para poder vivir bien, trabajar o estudiar o desarrollar cualquier otra de nuestras funciones vitales. Por esta raz\u00f3n, son cada vez m\u00e1s los Estados que reconocen el cuidado como uno de los pilares del bienestar, integr\u00e1ndolo a sus pol\u00edticas y sistemas de protecci\u00f3n sociale incluso comenzado a reconocerlo como un derecho (Batthy\u00e1ny, 2015; Esquivel y Kaufmann, 2017; Pautassi, 2018). A su vez, un n\u00famero cada vez mayor de acad\u00e9micas, activistas y personas en general, hombres y mujeres,reconoce la centralidad que tiene el cuidado para la econom\u00eda. Los argumentos son bastante sencillos. Primero, sin trabajadores y trabajadoras que hayan sido cuidados durante su infancia y quecontin\u00faen recibiendo cuidados durante su vida adulta, no existen condiciones para implementar ning\u00fan proceso productivo (Picchio, 2009; Esquivel, 2012; Rodr\u00edguez Enr\u00edquez, 2015). Segundo, resulta est\u00fapido e irracional continuar con un modelo econ\u00f3mico cuyo \u00fanico prop\u00f3sito sea la reproducci\u00f3n y acumulaci\u00f3n individual de la riqueza. La econom\u00eda necesita colocar en el centro el cuidado de la vida y orientar sus procesos para operar como un medio para satisfacer las necesidades humanas de modo solidario, reconociendo que la interdependencia es una de las caracter\u00edsticas principales de nuestra especie, lo cual quiere decirque los humanos de modo ineludiblenecesitamos unos de otros para sobrevivir (Carrasco, 2003 y 2006; P\u00e9rez Orozco, 2014). Las devastadoras consecuencias de esta pandemia no hacen m\u00e1s que corroborar esta condici\u00f3n d\u00eda tras d\u00eda.<\/p>\n<p>Pues bien, lo cierto es que nos encontramos ante una situaci\u00f3n donde la carga de estos trabajos que realizan las mujeres seguramente ser\u00e1 mucho mayor como resultado de un evento imprevisto que coloca en riesgo la salud y la vida de amplios sectores de la poblaci\u00f3n. Todo parece indicar que ser\u00e1n principalmente ellas quienes tendr\u00e1n que ocuparse del cuidado de los enfermos, adem\u00e1s de continuar realizando la mayor parte de las labores de la casa. Ser\u00e1n ellas quienes tendr\u00e1n que hacer malabares para resolver estas necesidades y al mismo tiempo trabajar de modo remunerado para aportar ingresos a la maltrecha econom\u00eda dom\u00e9stica. Ser\u00e1n ellas quienes tendr\u00e1n que encargarse de establecer arreglos, casi siempre precarios e injustos, para asegurar el mantenimiento cotidiano de la familia (las m\u00e1s ricas con certeza contratar\u00e1n a las m\u00e1s pobres para delegarles el trabajo dom\u00e9stico; otras transferir\u00e1n las responsabilidades del cuidadoa adolescentes o abuelas de la propia familia; otras tendr\u00e1n que afrontarlo solas y como puedan). Todo esto contribuir\u00e1 a ampliar las desigualdades ya existentes entre hombres y mujeres y a volver m\u00e1s intensa la acumulaci\u00f3n de desventajas que soportan algunos grupos de mujeres como resultado de la intersecci\u00f3n de factores como la clase social, el lugar de donde provienen, su edad o la etnia en la que se reconocen.<\/p>\n<p>Ante esta situaci\u00f3n, uno de los tantos desaf\u00edos urgentes que necesitamos asumir es identificar medidas para aplanar la curva de los cuidados que sin duda se producir\u00e1 en los hogares. Estas acciones requieren ser pensadas por lo menos en dos temporalidades: una inmediata y urgente y otra a mediano plazo,apuntando a una necesaria reconfiguraci\u00f3n de las relaciones sociales luego de que pase esta pandemia. La lista de acciones mencionada a continuaci\u00f3n seguramente es incompleta, pero pienso que habilita un campo de reflexi\u00f3n y acci\u00f3n importante para hacer frente a esta crisis.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Acciones inmediatas<\/em><\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Asignar una suma de dinero adicional a las transferencias monetarias previstas dirigida a familias que demuestren contar entre sus miembros con personas dependientes (ni\u00f1os y ni\u00f1as menores de cinco a\u00f1os, personas adultas mayores de 65 a\u00f1os, personas con una discapacidad).<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Incluir pa\u00f1ales descartables para beb\u00e9s y ancianos y toallas higi\u00e9nicas para mujeres en los kits de alimentos que se entregar\u00e1n a las familias que no acceden a transferencias monetarias.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Abonar una suma de dinero complementaria al personal de salud con personas dependientes a su cargo para que pueda cubrir los gastos que exigir\u00e1 la contrataci\u00f3n de una persona que se ocupe del cuidado de sus familiares cuando deba trabajar m\u00e1s horas de las que indica su contrato.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Fortalecer la asignaci\u00f3n de recursos y capacitaci\u00f3n al personal de las Unidades de Salud de la Familia (USF) para que puedan realizar un trabajo comunitario de prevenci\u00f3n y atenci\u00f3n en los hogares, apoyando a las familias y principalmente a las mujeres.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Incorporar personal auxiliar (trabajadoras\/es sociales, por ejemplo) en los hospitales y centros de salud para que colabore con las familias de las personas enfermas en la soluci\u00f3n de tareas como realizaci\u00f3n de tr\u00e1mites, adquisici\u00f3n de medicamentos e insumos, vigilancia del paciente.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Incorporar equipos de trabajadores y trabajadoras sociales que puedan colaborar con las acciones implementadas en distintos territorios y coordinar las intervenciones de diversas instituciones.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Incorporar en el sector p\u00fablico pol\u00edticas de corresponsabilidad e instar de manera vehemente a empleadores del sector privado para que hagan lo mismo. Entre estas medidas se pueden incluir algunas de las recomendaciones formuladas recientemente por la oficina de ONU Mujeres en M\u00e9xico: 1) Dar un claro mensaje desde la direcci\u00f3n de la instituci\u00f3n de trabajo que reconozca la sobrecarga de cuidados que genera el contexto actual; 2) elaborar una lista del personal con carga extra de trabajo de cuidados y establecer mecanismos liberar parte del tiempo laboral a estas personas; 3) garantizar que los ajustes de tiempo introducidos no afecten la evaluaci\u00f3n de desempe\u00f1o de las personas ni sus ingresos; 4) cuando la carga de cuidados imposibilite la asistencia al lugar de trabajo, no penalizar esta situaci\u00f3n con descuentos salariales (ONU Mujeres, 2019).<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Instar a las personas que emplean trabajadoras dom\u00e9sticas a adoptar las siguientes medidas: 1) evitar despidos, recordando que la remuneraci\u00f3n que reciben las personas dedicadas al trabajo dom\u00e9stico suele ser el principal sustento de sus familias; 2) permitir que puedan cumplir con la medida de cuarentena en sus hogares; 3) una vez que retornen al trabajo, dialogar con ellas para conocer los riesgos sanitarios e identificar formas de mitigarlos; 4) establecer horarios de trabajo que eviten las horas pico y las aglomeraciones en medios de transporte; 5) en caso de que un miembro del hogar presente s\u00edntomas de COVID-19, evitar exponerlas a riesgos (<em>Ib\u00eddem<\/em>).<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Fortalecer las capacidades de los psic\u00f3logos y psic\u00f3logas que voluntariamente prestan servicios de atenci\u00f3n telef\u00f3nica para responder a los casos de estr\u00e9s que produce la sobrecarga de trabajo de cuidados.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Construir y acondicionar centros de atenci\u00f3n infantil y centros para personas adultas mayores para que puedan prestar servicios a familias con personas dependientes una vez que finalice el per\u00edodo de cuarentena (estos espacios contribuyen a liberar de tiempo a las personas en edad productiva para incorporarse al mercado de trabajo).<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Establecer medidas de contenci\u00f3n, acompa\u00f1amiento y cobertura de necesidades b\u00e1sicas a personas adultas mayores que viven solas y requieran de cuidados o apoyo para sobrellevar las medidas de aislamiento obligatorio.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Producir una campa\u00f1a de comunicaci\u00f3n cuyo mensaje principal sea promover una distribuci\u00f3n justa y equilibrada entre hombres y mujeres de los trabajos de cuidados que se realizan en el hogar en el marco de la pandemia.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong><em>Acciones a mediano plazo<\/em><\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Garantizar los servicios de agua potable y energ\u00eda el\u00e9ctrica en todos los hogares del pa\u00eds, considerando que sin esos servicios se incrementa la carga de trabajo dom\u00e9stico.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Garantizar un servicio de transporte p\u00fablico eficiente y econ\u00f3mico que facilite el desplazamiento de las personas que viven en los territorios m\u00e1s excluidos, considerando que el tiempo de traslado de un sitio a otro es una barrera importante para la atenci\u00f3n a la salud, para el acceso al mercado de trabajo y para la disponibilidad de tiempo para cuidar.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Asegurar condiciones de trabajo decente para las trabajadoras dom\u00e9sticas remuneradas y para las cuidadoras.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Garantizar la sanci\u00f3n de una Pol\u00edtica Nacional de Cuidados, la cual ya se encuentra en proceso de dise\u00f1o por parte de un grupo impulsor liderado por el Ministerio de la Mujer.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Garantizar la inclusi\u00f3n del cuidado como un componente clave del Sistema de Protecci\u00f3n Social \u201cVamos!\u201d y del Plan Nacional de Reducci\u00f3n de la Pobreza.<\/li>\n<\/ul>\n<hr \/>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>Digo que es imaginario porque en realidad el modelo nunca resolvi\u00f3 satisfactoriamente el cuidado. Los arreglos familiares establecidos bajo este ideal siempre fueron fr\u00e1giles, contingentes y, sobre todo, injustos para las mujeres, sobre quienes pesa la mayor carga de trabajo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #003366;\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Batthy\u00e1ny, Karina 2015 <em>Las pol\u00edticas y el cuidado en Am\u00e9rica Latina. Una mirada a las experiencias regionales <\/em>(Santiago: Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe \u2013 CEPAL).<\/p>\n<p>Direcci\u00f3n General de Estad\u00edstica, Encuestas y Censos 2017 <em>Principales resultados. Encuesta sobre uso del tiempo<\/em> (Fernando de la Mora: DGEEC).<\/p>\n<p>Carrasco, Cristina 2003 \u201cLa sostenibilidad de la vida humana: \u00bfun asunto de mujeres\u201d, en Le\u00f3n, Magdalena (Comp.) <em>Mujeres y trabajo: Cambios impostergables<\/em> (Porto Alegre: Veraz Comunica\u00e7\u00e3o).<\/p>\n<p>Carrasco, Cristina 2006 \u201cLa econom\u00eda feminista: Una apuesta por otra econom\u00eda\u201d, en Vara Miranda, Mar\u00eda Jes\u00fas (Coord.) <em>Estudios de g\u00e9nero y econom\u00eda<\/em> (Madrid: Akal).<\/p>\n<p>Esquivel, Valeria 2012 \u201cIntroducci\u00f3n: Hacer econom\u00eda feminista desde Am\u00e9rica Latina\u201d, en Esquivel, Valeria (Edit.) <em>La econom\u00eda feminista desde Am\u00e9rica Latina. Una hoja de ruta sobre los debates actuales en la regi\u00f3n<\/em> (Santo Domingo: ONU Mujeres).<\/p>\n<p>Esquivel, Valeria y Kaufmann, Andrea 2017 <em>Innovations in care. New concepts, new actors, new policies<\/em> (Berlin: Friedrich-Ebert-Stiftung)<\/p>\n<p>ONU Mujeres 2019 \u201cCOVID 19: Respuesta con igualdad de g\u00e9nero en el \u00e1mbito laboral\u201d, disponible en: <a href=\"https:\/\/www2.unwomen.org\/-\/media\/field%20office%20mexico\/documentos\/publicaciones\/2020\/marzo%202020\/covid19%20igual%20de%20gnero%20en%20el%20mbito%20laboral.pdf?la=es&amp;vs=1123\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/www2.unwomen.org\/-\/media\/field%20office%20mexico\/documentos\/publicaciones\/2020\/marzo%202020\/covid19%20igual%20de%20gnero%20en%20el%20mbito%20laboral.pdf?la=es&amp;vs=1123<\/a><\/p>\n<p>Pautassi, Laura 2018 \u201cEl cuidado: De cuesti\u00f3n problematizada a derecho. Un recorrido estrat\u00e9gico, una agenda en construcci\u00f3n\u201d, en Marta Ferreyra <em>El trabajo de cuidados: Una cuesti\u00f3n de derechos humanos y pol\u00edticas p\u00fablicas <\/em>(M\u00e9xico: ONU Mujeres).<\/p>\n<p>P\u00e9rez Orozco, Amaia 2014 <em>Subversi\u00f3n feminista de la econom\u00eda: Aportes para un debate sobre el conflicto capital-vida<\/em> (Madrid: Traficantes de Sue\u00f1os).<\/p>\n<p>Picchio, Antonella 2009 \u201cCondiciones de vida: Perspectivas, an\u00e1lisis econ\u00f3mico y pol\u00edticas p\u00fablicas\u201d, en <em>Revista de econom\u00eda cr\u00edtica<\/em> (Barcelona: Asociaci\u00f3n Cultural Econom\u00eda Cr\u00edtica), N\u00ba 7, pp. 27-54.<\/p>\n<p>Rodr\u00edguez Enr\u00edquez, Corina 2015 \u201cEconom\u00eda feminista y econom\u00eda del cuidado. Aportes conceptuales para el estudio de la desigualdad\u201d en <em>Nueva Sociedad<\/em> (Buenos Aires: Fundaci\u00f3n Foro Nueva Sociedad &#8211; Fundaci\u00f3n Friedrich Ebert), N\u00ba 256, pp. 30-44.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Documento de trabajo<\/strong><\/p>\n<p>Autor: Patricio Dobr\u00e9e<br \/>\nRevisi\u00f3n: Clyde Soto y Line Bareiro<br \/>\nAsunci\u00f3n<br \/>\nMarzo, 2020<\/p>\n<p>Centro de Documentaci\u00f3n y Estudios<br \/>\nCerro Cora 1426 (casi Pa\u2019i P\u00e9rez)<br \/>\nAsunci\u00f3n, Paraguay<br \/>\nTel\u00e9fono: + 595 21 225 000<br \/>\nwww.cde.org.py<\/p>\n<p>Esta publicaci\u00f3n tiene Licencia Creative Commons (Reconocimiento \u2013 No Comercial \u2013Sin Obra Derivada).<br \/>\nSe puede copiar, distribuir y comunicar p\u00fablicamente la obra.<\/p>\n<p>Siempre que se utilicen los contenidos de esta publicaci\u00f3n (en su totalidad oen parte), estos deber\u00e1n ir acompa\u00f1ados por una nota mencionando la autor\u00eday la organizaci\u00f3n que la publica, junto con el nombre completo, el lugar y ela\u00f1o de publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se puede utilizar la obra original siempre que no se haga con fines comerciales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>DESCARGA el art\u00edculo en PDF<\/strong><br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/Aplanemos-tambi%C3%A9n-la-curva-de-los-cuidados-final.pdf\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-137 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/03\/aplanemos-la-curva-300x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/03\/aplanemos-la-curva-300x300.jpeg 300w, https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/03\/aplanemos-la-curva-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/03\/aplanemos-la-curva-150x150.jpeg 150w, https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/03\/aplanemos-la-curva-768x768.jpeg 768w, https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/03\/aplanemos-la-curva.jpeg 1080w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La pandemia de la enfermedad por coronavirus muestra de manera clara y contundente las m\u00faltiples dimensiones de una crisis que afrontamos como sociedad. La crisis de un modelo econ\u00f3mico que produce profundas brechas de desigualdad; la crisis de un mercado laboral caracterizado por la informalidad y precariedad; la crisis de un sistema sanitario raqu\u00edtico y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":142,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[25,20,23,24,41,17,18,15,28,27,26],"class_list":["post-73","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","tag-adultos-mayores","tag-cuidados","tag-desigualdades","tag-division-sexual-del-trabajo","tag-documento-de-trabajo","tag-genero","tag-pandemia","tag-paraguay","tag-plan-nacional-de-reduccion-de-la-pobreza","tag-politica-nacional-de-cuidados","tag-proteccion-social"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":149,"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73\/revisions\/149"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-json\/wp\/v2\/media\/142"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cde.org.py\/tiempodecoronavirus\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}