El ejercicio del derecho a gobernar sigue siendo esquivo para las mujeres en Paraguay; los marcos formales que podrían permitir un mayor acceso femenino al poder político continúan débiles y se frenaron propuestas
importantes como la paridad. A la finalización de la segunda década del Siglo XXI la cuota legal obligatoria de participación femenina en las listas electorales es la más baja de la región y, hasta las elecciones del mes de
abril de 2018, los datos indicaban que apenas 16,8 % de las bancas electivas nacionales y departamentales estaban ocupadas por mujeres. A nivel local la situación no es más alentadora: En las elecciones municipales de 2015 no aumentó el porcentaje de concejalas municipales y apenas el 10% de las intendencias están ocupadas por mujeres.